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QTR

Cromopuntura Esogética: cuando la luz encuentra la información

Monica Peloso18 de junio de 2026

Conocí estos métodos en un momento delicado de mi vida, cuando buscaba herramientas que pudieran acompañar a mi hijo en su camino de crecimiento y bienestar. Lo que comenzó como una búsqueda personal se convirtió, con los años, en una pasión, luego en un estudio profundo y finalmente en una profesión. La luz, con su lenguaje silencioso, nos recuerda que dentro de cada uno de nosotros ya existe una extraordinaria capacidad de transformación y bienestar.

Vivimos en un universo hecho de energía, frecuencias e información. Cada día nuestro cuerpo recibe y transmite una inmensa cantidad de señales: emociones, pensamientos, percepciones, experiencias. Algunas fluyen armoniosamente; otras pueden dejar huellas que, con el tiempo, influyen en nuestro equilibrio y en nuestro bienestar.

Es a partir de esta visión del ser humano que nace la Cromopuntura Esogética, una metodología que utiliza la luz de colores como herramienta de reequilibrio energético y de estímulo a las capacidades naturales de autorregulación de la persona.

El lenguaje de la luz

La Cromopuntura Esogética fue desarrollada por el médico e investigador alemán Peter Mandel. Se basa en la aplicación de frecuencias luminosas específicas sobre puntos particulares del cuerpo, vinculados a los meridianos de la acupuntura tradicional china, y más allá de ellos.

A diferencia de la acupuntura tradicional, no se utilizan agujas. La luz de colores se transmite mediante un bolígrafo luminoso especial con puntas de cristal de distintos colores, que lleva una información energética a los puntos tratados.

Según este enfoque, el cuerpo no es solamente materia, sino un sistema informativo en comunicación permanente consigo mismo y con el entorno. La luz se convierte así en un lenguaje a través del cual es posible dialogar con el sistema energético de la persona, favoreciendo procesos de armonización y bienestar.

Mi encuentro con la Cromopuntura

Mi encuentro con la Cromopuntura Esogética y el QTR no nació de una simple curiosidad profesional, sino de una experiencia profundamente personal.

Conocí estos métodos en un momento delicado de mi vida, cuando buscaba herramientas que pudieran acompañar a mi hijo, nacido tras una grave asfixia neonatal, en su camino de crecimiento y bienestar. Como madre sentía la necesidad de entender, de ayudar, de encontrar nuevas posibilidades que pudieran caminar junto al recorrido que estábamos viviendo.

En ese camino descubrí la Cromopuntura Esogética. Me impresionó su delicadeza, su visión global de la persona y su capacidad de considerar no solo el cuerpo, sino también las dimensiones energéticas, emocionales e informativas del ser humano.

Lo que al principio era una búsqueda personal se fue convirtiendo, con los años, en una pasión, luego en un estudio profundo y finalmente en una profesión. El camino recorrido en primera persona, junto a mi hijo y a mi familia, me permitió sumergirme en esta técnica, profundizar en su comprensión y observar de cerca sus efectos a lo largo del tiempo.

Un enfoque que acompaña cada etapa de la vida

Con los años, mi práctica se ha orientado hacia personas de todas las edades: niños, adultos y personas mayores.

Uno de los aspectos que más valoro de la Cromopuntura es su suavidad. El uso de la luz y el color permite acercarse a la persona de forma delicada, desde los primeros momentos de la vida. He tenido la oportunidad de utilizar esta metodología para acompañar el bienestar de muchos niños, atendiendo situaciones relacionadas con el sueño, los cólicos del lactante, la regularidad intestinal, la inquietud, los desequilibrios vinculados a la experiencia del embarazo, el parto o la cesárea y las dificultades en la lactancia.

Cada niño lleva consigo una historia única, y también en los primeros meses de vida el color puede representar un apoyo delicado para favorecer el equilibrio y la armonía, respetando profundamente los ritmos y las necesidades individuales. Durante el crecimiento, el trabajo energético puede además ofrecer un valioso sostén en los momentos de cambio, en los estudios, en el aprendizaje y en el desarrollo de las propias potencialidades.

También en el adulto los campos de aplicación son múltiples, ya que la persona es considerada en su totalidad: cuerpo, emociones, mente y experiencias vividas.

La Cromopuntura Esogética cuenta con numerosos protocolos que permiten trabajar en distintos niveles.

En el plano físico, el tratamiento puede orientarse al apoyo de los procesos naturales de reequilibrio ante tensiones, dolores, inflamaciones o sobrecarga del organismo, así como a recorridos de armonización del sistema endocrino.

En el plano emocional puede acompañar períodos de estrés, agitación, dificultades para conciliar el sueño o situaciones en las que cuesta recuperar la calma y el bienestar interior.

En el plano mental y conductual, el trabajo puede orientarse hacia miedos, inseguridades, creencias limitantes y patrones que influyen en el modo en que la persona vive ciertas situaciones o afronta los desafíos de la vida.

Más allá del síntoma

He observado con frecuencia que ciertos malestares pueden estar relacionados no solo con lo que estamos viviendo en el presente, sino también con experiencias pasadas que han dejado una huella en nuestra memoria emocional. A veces, eventos vividos en la infancia, situaciones no procesadas o emociones que nunca fueron escuchadas siguen influyendo en nuestra forma de percibir la realidad, de relacionarnos con los demás y de afrontar los desafíos de la vida.

Por eso considero importante mirar más allá del síntoma, acogiendo a la persona en su historia y en su singularidad. Cada experiencia que vivimos deja una información dentro de nosotros, y esa información puede seguir actuando incluso muchos años después.

Energía, información y conciencia

En las últimas décadas, la ciencia ha mostrado que la realidad es mucho más compleja de lo que se pensaba. Cada vez más disciplinas exploran el papel de la información en los sistemas vivos y las conexiones entre materia, energía y conciencia.

La Cromopuntura Esogética se inscribe en una visión que considera al ser humano como un sistema dinámico en el que todo está conectado: cuerpo, emociones, energía e información. Para muchas personas, una sesión se convierte así no solo en un momento de relajación, sino también en una oportunidad de escucha interior, de presencia y de mayor conocimiento de uno mismo.

La integración con el QTR

En mi práctica profesional he elegido integrar la Cromopuntura Esogética con el QTR — Quantum Touch Release® —, una técnica energética y vibracional que considero profundamente complementaria.

Ambas metodologías comparten una visión del ser humano como conjunto de información, energías y experiencias en continua evolución. Donde la luz lleva nueva información al sistema energético, el QTR favorece un proceso de escucha, liberación y transformación de patrones, condicionamientos y memorias que pueden limitar la plena expresión de la persona. Esta integración permite acompañar recorridos de crecimiento personal, conciencia y reequilibrio, de manera respetuosa con los tiempos de cada uno.

Una invitación a reencontrar el propio centro

Con frecuencia estamos tan ocupados respondiendo a las exigencias de la vida cotidiana que olvidamos escuchar lo que ocurre dentro de nosotros.

La Cromopuntura Esogética ofrece un espacio para desacelerar, observar y reencontrar el contacto con uno mismo. Porque a veces basta una nueva información, una nueva toma de conciencia o simplemente un momento de presencia para que algo recupere su equilibrio.

La luz, con su lenguaje silencioso, nos recuerda que dentro de cada uno de nosotros ya existe una extraordinaria capacidad de transformación, armonía y bienestar.

Monica Peloso

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